Venerables
Maria Veronica della Passione
Biografía
Nació en Constantinopla (hoy Estambul) el 1 de octubre de 1823. Su padre era capellán anglicano de la embajada británica.
Durante su adolescencia se produjo en ella un cambio profundo. Pasaba muchas horas en oración y se sentía atraída por Dios sin entender exactamente a dónde le conducía y lo que ella misma quería.
Se sintió atraída por la Iglesia católica, en particular por la vida sacramental: la Eucaristía y la confesión. La madre y otros miembros de la familia, muy arraigados en la tradición anglicana, se sintieron molestos por esta novedad. Pero Sophie sabía que Dios la estaba conduciendo por caminos desconocidos. Rompió el compromiso que había aceptado con un apuesto joven oficial naval y se convirtió al catolicismo el 2 de febrero de 1850 en Malta.
Poco después se fue a Francia (1851) e ingresó en la Congregación de las Hermanas de San José de la Aparición. El 14 de septiembre de 1851 tomó el nombre religioso de Sor María Verónica de la Pasión. En la nueva congregación tendrá el cargo de maestra de novicias durante algunos años.
En 1862 fue enviada a la India. El obispo de Kanara del Sur, Monseñor Michael Antony OCD, había hecho un llamamiento a Francia para que enviara monjas jóvenes para la educación de las niñas, y como primer paso compró una casa en Calicut en 1860 e hizo los cambios necesarios hasta convertirla en un convento. A petición de la población local, la escuela fue inaugurada el 1 de abril de 1862, con el nombre de Escuela de San José.
La madre Verónica y Sor María Josefina después de un largo y agotador viaje, y una breve parada en Mangalore, llegaron a Calicut el 27 de abril de 1862, se hicieron cargo del Convento de San José y de la escuela; la Madre Verónica se convirtió en superiora. Pasó dos años en Mangalore y Kozhikode.
El obispo de Mangalore, Lucien Garrelon, un padre carmelita francés, deseaba tener monjas carmelitas para la educación de las niñas de su diócesis. Siempre atraída por la vida contemplativa, la Madre Verónica aceptó el desafío. Para prepararse a esta tarea, partió a Francia e ingresó en el noviciado de clausura del Carmelo en Pau el 2 de julio de 1867.
Después de un año de formación, el 16 de julio de 1868 abrió una casa en Bayona (Francia) con el objetivo de preparar un grupo de hermanas jóvenes para la Tercera Orden Carmelita Regular o Carmelo para las misiones. Fue entonces cuando comenzó a utilizarse en su correspondencia la expresión Carmelo Apostólico. Por medio de las Hermanas que formó en Bayona fundó el Carmelo Apostólico en Mangalore (Karnataka) en 1868.
Debido a profundas diferencias de punto de vista con el obispo de Mangalore, en parte causadas por la presencia de la joven mística árabe Mariam Baouardy, entre las carmelitas, varias monjas tuvieron que regresar a Francia.
Disgustado con la decisión tomada por el obispo de Mangalore, el obispo de Bayona negó a otras monjas el permiso para partir hacia la India. En consecuencia, se cierra la casa de formación carmelitana de Bayona (11 de octubre de 1873) y Madre Verónica vuelve al Carmelo de Pau, donde vuelve a hacer el noviciado. Tenía 51 años cuando hizo su profesión solemne como carmelita de clausura (21 de noviembre de 1874).
Cuando el Carmelo de Pau recibió la solicitud de abrir una casa en Tierra Santa, la Madre Superiora encomendó a Madre Verónica la responsabilidad de un grupo de 10 monjas carmelitas (entre ellas Mariam Baouardy) para dar vida al Carmelo de Belén (20 de agosto de 1875). El Carmelo de Belén había adoptado la versión más rigurosa de la Regla Carmelita. Espiritualmente la Madre Verónica atravesó momentos oscuros, tuvo escrúpulos y se sintió abandonada por Dios. En 1887 -a la edad de 67 años- pidió y obtuvo permiso para volver a Pau.
La madre Verónica vivió otros 19 años en el Carmelo de Pau. Se mantuvo en contacto con las hermanas del Carmelo Apostólico de Mangalore, las animó en las dificultades y escribió la historia de los comienzos del Carmelo Apostólico. También preparó una breve biografía de la joven monja árabe carmelita (1903) a quien había guiado y conocido muy bien.
Algunos consuelos llegaron en los últimos años de su vida. Su familia volvió a acercarse: aunque era firmemente anglicana, la visitó en Pau, incluido un joven primo que se había convertido en pastor anglicano.
Murió en el Carmelo de Pau el 16 de noviembre de 1906 a la edad de 83 años, muy querida y estimada por las hermanas carmelitas, tanto de clausura como de tradición apostólica.
El decreto sobre las virtudes heroicas fue promulgado el 8 de julio de 2014.
Procedimiento
1. Las normas canónicas relativas al procedimiento que debe seguirse en las Causas de los Santos están contenidas en la Constitución Apostólica Divinus Perfectionis Magister, promulgada por Juan Pablo II el 25 de enero de 1983 (AAS LXXV, 1983, 349-355).
2. Para iniciar una Causa es necesario que hayan transcurrido al menos 5 años desde la muerte del candidato. Esto permite una mayor serenidad y objetividad en la evaluación del caso y deja decantar las emociones del momento. Entre el pueblo debe estar clara la convicción acerca de su santidad (fama sanctitatis) y de la eficacia de su intercesión ante el Señor (fama signorum).


