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Martes, 06 Febrero 2024 14:07

Maria Mercede del Cuore di Gesù

Nació en Barcelona el 6 de marzo de 1880, en el seno de una familia cristiana, uno de los hermanos era sacerdote.

Desde temprana edad frecuentó a las monjas de la Compañía de Sta. Teresa donde recibió su Primera Comunión en Casa‑Madre de la congregación. Al quedar huérfana, emprendió estudios de Bellas Artes, mientras se dedicaba a obras de caridad y mortificación, fue una generosa catequista de trabajadoras jóvenes y sirvientas a quienes también enseñó a leer y escribir.

En 1905 ingresó en la Compañía del Sta. Teresa añadiendo a su nombre, Mercedes, el del S. Corazón de Jesús. Hizo su profesión el 10 de mayo de 1907. Ejerció la docencia en varios colegios de la Compañía, ocupando paulatinamente puestos de responsabilidad desempeñados siempre en la estima y aprecio de todos.

En 1920 fue trasladada a S. Gervasio en Barcelona y allí es sorprendida por el estallido de la guerra civil española en julio de 1936. Refugiada con un grupo de hermanas en una casa particular, el 23 de julio recibe la orden de ir a casa de una hermana junto con Sor Joaquina Miguel.

En el camino fueron interceptadas y reconocidas como religiosas, lo que ella inmediatamente confirmó y fueron llevadas a una casa donde ya había otras religiosas y un religioso joven. Fue sometida a simulacros de fusilamiento y diversos malos tratos y la noche del 24 fue llevada junto con los demás a la «carretera de la Rebassada»,  en las inmediaciones de Barcelona,  y allí fue fusilada.

Herida de muerte sobrevivió unas horas en medio de inmensos dolores soportados con la oración en los labios, la última fue el 'Padre Nuestro'. Sus lamentos fueron escuchados por los milicianos que pasaban por ese lugar y le volvieron a disparar. Murió desangrada de su heridas

La monja Joaquina Miguel, a pesar de haber sido fusilada con ella, pudo sobrevivir y convertirse así en testigo efectivo del martirio; al cerrarle los ojos vio en ella 'un ángel del dolor'.

El decreto de martirio fue promulgado el 21 de diciembre de 1989. La ceremonia de beatificación se llevó a cabo el 29 de abril de 1990.


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1) Para poder consultar la Positio, se ruega completar el formulario de solicitud de esta página.

2) Si su solicitud es aceptada, le enviaremos las condiciones e instrucciones para poder consultar el documento.


 


(Se religioso/a: passaporto o carta di identità, lettera del Superiore Generale. Se sacerdote: passaporto o carta di identità, lettera del vescovo. Se laico: passaporto o carta di identità, lettera centro di studi di appartenenza)

1. Las normas canónicas relativas al procedimiento a seguir en las Causas de los Santos están enunciadas en la Constitución Apostólica Divinus Perfectionis Magister promulgada por Juan Pablo II el 25 de enero de 1983 (AAS LXXV, 1983, 349-355).

2. Para poder iniciar una Causa, deben haber transcurrido al menos cinco años desde la muerte del candidato. Esto es para permitir un mayor equilibrio y objetividad en la evaluación del caso y para permitir que las emociones del momento se decanten. Debe existir una clara convicción entre la gente sobre su santidad (fama sanctitas) y sobre la eficacia de su intercesión ante el Señor (fama signorum).


Martes, 06 Febrero 2024 14:01

Maria Eugenio di Gesù Bambino

Henri Grialou (su nombre secular) nació en una modesta familia de mineros en Aveyron, en el centro de Francia. Atraído por Dios desde muy joven, desea ser sacerdote. En el seminario menor descubre a Teresita del Niño Jesús. Estamos en 1908, tiene 13 años. Queda decisivamente tocado por esta amistad sobrenatural, que marcará su vida y su misión.

En el Seminario Mayor descubre a San Juan de la Cruz y se siente fuertemente impresionado por el reformador carmelita español del siglo XVI: comprende que está llamado a seguirlo y asemejarse a él. En su lecho de muerte confesará: “En el fondo de mi alma, es con San Juan de la Cruz que vivo”.

Así pues ingresó en el noviciado carmelitano poco después de su ordenación sacerdotal, en febrero de 1922.  Descubre también a Teresa de Ávila, la gran reformadora del Carmelo, y encuentra en ella a la madre de lo espiritual.

1923, 1925, 1926 es el período de la beatificación y canonización de Teresa de Lisieux, tras la proclamación de Juan de la Cruz Doctor de la Iglesia. Nuestro joven carmelita (28-31 años) predica mucho en diferentes ambientes franceses y percibe por doquier, especialmente en los laicos, una sed espiritual que encuentra una respuesta adecuada en la enseñanza del Carmelo. Comprende entonces que su misión es “conducir las almas a Dios” y formarlas en la unión de la contemplación y la acción, mostrándoles el camino de la oración y de la vida en el Espíritu.

1929. Algunas jóvenes que quieren entregarse a Dios le piden que les guíe. Poco a poco se dan cuenta del pensamiento que tenía, de formar un grupo donde se unieran la acción y la contemplación en el mundo, para llevar a Dios donde los hombres no lo conocen. La donación del santuario de Notre-Dame de Vie, en Provenza (Venasque), le permite iniciar su obra. Nace el Instituto de Nuestra Señora de la Vida (1923).

1937. El Padre María Eugenio es elegido Definidor General de los Carmelitas en Roma y lo será por 17 años, hasta el Capítulo de 1955. Fue durante este período romano cuando Pío XII lo nombró Visitador Apostólico de las Monjas Carmelitas de Francia y le pidió que se unieran en federaciones. Trabajador infatigable, también encontró tiempo para publicar su obra maestra en dos volúmenes: “Quiero ver a Dios” (1949-1951).

En 1955 regresó a Francia, donde pudo cuidar más de cerca su fundación, sin olvidar su provincia carmelita de Aviñón, ya que ejercía su tercer mandato como provincial de los carmelitas cuando falleció el 27 de marzo de 1967.

La ceremonia de beatificación se llevó a cabo el 19 de noviembre de 2016.

1. Las normas canónicas relativas al procedimiento a seguir en las Causas de los Santos están enunciadas en la Constitución Apostólica Divinus Perfectionis Magister promulgada por Juan Pablo II el 25 de enero de 1983 (AAS LXXV, 1983, 349-355).

2. Para poder iniciar una Causa, deben haber transcurrido al menos cinco años desde la muerte del candidato. Esto es para permitir un mayor equilibrio y objetividad en la evaluación del caso y para permitir que las emociones del momento se decanten. Debe existir una clara convicción entre la gente sobre su santidad (fama sanctitas) y sobre la eficacia de su intercesión ante el Señor (fama signorum).



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Martes, 06 Febrero 2024 13:58

Giovanna Maria Condesa Lluch

Juana María Condesa Lluch nació en Valencia (España) el 30 de marzo de 1862. Tenía apenas 18 años cuando descubrió que la voluntad de Dios para su vida era que se entregara por completo a la causa del Reino, a través de la evangelización y el servicio a las mujeres trabajadoras.

En 1884, tras superar diversos obstáculos planteados por su arzobispo, que la consideraba demasiado joven para fundar una congregación religiosa, obtuvo permiso para abrir una casa que acogiera, formara y devolviera la dignidad a las trabajadoras. Unos meses más tarde se inauguró en esta misma casa una escuela para las hijas de trabajadoras.

Obtuvo la aprobación diocesana para el instituto en 1892: en 1895 hizo la profesión temporal y en 1911 la profesión perpetua. El 16 de enero de 1916 pasó a contemplar el rostro de Dios para toda la eternidad.

La ceremonia de beatificación tuvo lugar el 23 de marzo de 2003.

1. Las normas canónicas relativas al procedimiento a seguir en las Causas de los Santos están enunciadas en la Constitución Apostólica Divinus Perfectionis Magister promulgada por Juan Pablo II el 25 de enero de 1983 (AAS LXXV, 1983, 349-355).

2. Para poder iniciar una Causa, deben haber transcurrido al menos cinco años desde la muerte del candidato. Esto es para permitir un mayor equilibrio y objetividad en la evaluación del caso y para permitir que las emociones del momento se decanten. Debe existir una clara convicción entre la gente sobre su santidad (fama sanctitas) y sobre la eficacia de su intercesión ante el Señor (fama signorum).